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Martes, 25 de Abril de 2017

Interpretes | Voces


Roberto Rufino

Roberto Rufino

Escuchar a Roberto Rufino entonar "María" o "La novia ausente" o "Malena" o cualquiera de los tangos que había elegido para su repertorio, era advertir que ese tango iba desgranándose de a poco y que las palabras surgían por separado, sin dejar de integrar el todo que las reunía, con la fuerza propia que debían tener en su contexto. Rufino fue eso; un decidor, un fraseador, un intérprete que sabía perfectamente cual era el mensaje de lo que estaba cantando. En 1997 fue declarado "ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires", y en 1998, "ciudadano ilustre de la cultura nacional".


Nació el 06 de enero de 1922, en Agüero 753 –pleno barrio del Abasto-, hijo de Lorenzo Rufino y Agustina Guirin, aunque en su partida de nacimiento figura el día en que fue inscripto, el 8 de ese mes y año. Poco más allá, en Agüero y Guardia Vieja, estaba el café O'Rondeman, donde supo soltar sus primeros gorjeos Carlos Gardel. ¿Una premonición? Quizá, porque también Rufino se inició en el viejo café de su barrio, que todavía regenteaban los hermanos Traverso. Pero la coincidencia va más allá: en el mismo año, 1935, fallecieron su padre y Gardel. Y en 1936, a los pocos días de haber pasado por Corrientes el cortejo que llevaba a Carlitos a su morada final, debutó profesionalmente "El Pibe del Abasto" –como se lo llamaba desde los días del O'Rondeman; también le decían "El Pibe Terremoto"- en el Café El Nacional, como vocalista de la típica de Francisco Rosse, para pasar, poco después, al Petit Salón, con la orquesta de Antonio Bonavena, autor de "Pájaro ciego" y tío del futuro boxeador.

A Bonavena siguieron, en la carrera artística de Rufino, las orquestas del "Cieguito" Camilo Tarantini, de José "Natalín" Felipetti –el del vals "Pabellón de las rosas"- y de Anselmo Aieta.

Ya el destino fijado por don Lorenzo había quedado definitivamente atrás: en esa época abandonó su bachillerato en tercer año. El tango sería su único destino.

Pero estamos aún en la prehistoria del cantor y 1938 será el año clave. Carlos Garay, representante de Carlos Di Sarli, lo oyó cantar el tango de Di Sarli y Enrique Carrera Sotelo "Milonguero viejo", se lo hizo saber a su representado y éste lo incluyó en su orquesta, con la que el cantor accedió al disco el 11 de diciembre de 1939, con el tango "Corazón", de Di Sarli y Héctor Marcó. La fama ya lo había tocado con su varita mágica y «a los 21 o 22 años, tenía un historial discográfico sin precedentes», señala el periodista Jorge Sturla.

En efecto, llegó a grabar, junto a Di Sarli, cuarenta y seis páginas. Entretanto, tuvo dos breves paréntesis, con las orquestas de Alfredo Fanuele (1941) y Emilio Orlando (1942), para retornar con "El Señor del Tango" en 1943.

Un año más tarde, se desvinculó de la orquesta que lo lanzó a la popularidad; era tiempo ya de probar suerte como solista. Debutó en calidad de tal, acompañado por su orquesta, que puso bajo la batuta de Atilio Bruni, en Radio Belgrano, donde se lo llamó "El Actor del Tango".

Posteriormente, dirigieron su agrupación acompañante Alberto Cámara –con quien grabó su primer disco como solista, para el sello uruguayo Sondor en 1945- y Porfidio Díaz, con la que registró el segundo disco, en la Victor chilena (1946).

Entre 1947 y 1950, volvió a convertirse en vocalista de orquesta ajena, las que dirigían Enrique Mario Francini-Armando Pontier y Miguel Caló, para continuar en calidad de solista entre 1952 y 1954. Durante los dos años siguientes, fue cantor de Roberto Caló, y luego siguió como solista, salvo breves intervenciones con algunos directores, como Francini (1957), Pontier (1961-1962), Aníbal Troilo (1962-1965) y Miguel Caló (1966, para registrar un larga duración).

Resulta curiosa la breve labor de Rufino como cantante melódico, bajo el seudónimo de Bobby Terré, con el que, puede decirse, no quedó precisamente en la historia. Como tal realizó grabaciones entre 1957 y 1960, alternando con su propio nombre como tanguero. Sus actuaciones en la sala mayor de Radio El Mundo, con la asistencia de público, fueron ocultadas tras una máscara, de modo que se lo presentaba como "El enmascarado Bobby Terré"; no era cuestión de "avivar a la gilada".

Tuvieron repercusión en su época sus interpretaciones de "Adiós, adiós, adiós...", "El teléfono", "Vuelve, amor" y "La luna y el sol". Pero eso fue todo. Terré volvió a ser Rufino y Rufino no volvería a alejarse del tango.

Una tarea menos difundida que la de cantor, aunque no por ello ignorada, fue la de compositor y letrista. Es autor de numerosas obras, como "Muchachos, arranquemos para el centro", "Eras como la flor", "¡Cómo nos cambia la vida!", " ¡Calla!", "Destino de flor", "Dejame vivir mi vida", "La novia del suburbio", "Soñemos", "Tabaco rubio", "El clavelito", "No hablen mal de las mujeres", "Los largos del pibe", "En el lago azul", "Carpeta", "El bazar de los juguetes", "La calle del pecado", "Julián Tango", "Manos adoradas", "Porque te sigo queriendo", "¡Qué quieren, yo soy así!", "Lita", "Boliche", etc. Entre sus colaboradores autorales –músicos y letristas- se contaron Roberto Casinelli, Manolo Barros, Mario César Arrieta, Marvil, Roberto Caló, Cholo Hernández, Julio Navarrine, Héctor Marcó, Horacio Sanguinetti, Reinaldo Yiso, Ángel Cabral, Alberto L. Martínez, Alejandro Romay y otros.

Sus últimos años fueron de incansable actividad; daba la sensación de ser eterno. Pero los años no transcurren en vano, y sus presentaciones finales resultaban ya patéticas, con un público que seguía siéndole fiel y hasta llegaba a soplarle cariñosamente las letras cuando las olvidaba, en un inútil esfuerzo de ver en él al cantor que había sido.

Por otra parte, cada vez que pisaba un escenario parecía imposible poder bajarlo de él; era como si quisiera aferrarse para siempre al espectáculo y a la presencia de su hinchada. Con todo, en 1997 se hizo justicia: fue declarado "ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires", y en 1998, "ciudadano ilustre de la cultura nacional". Era la culminación de su trayectoria; una culminación, sin duda alguna, merecida.

El 24 de febrero de 1999, su corazón dejó de latir en la sala de terapia intensiva de la Fundación Favaloro. El 25 por la mañana, el pueblo despidió sus restos en el Cementerio de la Chacarita, entonando aquel tango que tantas veces su modo de decir había desgranado palabra por palabra, como para que no se perdiera el sentido de lo que había escrito el autor: "Malena canta el tango como ninguna...". Acaso sólo faltó una cosa, haber dicho Rufino en lugar de Malena.

Roberto Selles
www.todotango.com

Originalmente publicado en el fascículo 34 de la colección Tango Nuestro editada por Diario Popular.

 


Efemerides

  • 18 de enero de 1986: muere Edmundo Rivero.

  • 15 de enero de 1901: nace Rosita Quiroga.
    Guitarrista y cancionista. Artista de gran personalidad fue una gran difusora del tango en el exterior donde tuvo muchísimos admiradores.

  • 06 de enero de 1922: nace Roberto Rufino.
    Cantor. Sus primeras actuaciones las realizó con la orquesta de A. Bonavena, tenía 14 años. Es autor de varios tangos "Como nos cambia la vida", "Eras como la flor" y "El bazar de los juguetes" entre otros.

  • 26 de diciembre de 1906: nace Imperio Argentina.
    Cancionista y actriz. Con Gardel filmó dos películas "Melodía de arrabal" y "La casa es seria". En su extensa trayectoria grabó varios tangos, entre ellos "Negra", "Se va la vida", "Andate con la otra" y "Rocío".

  • 25 de diciembre de 1935: nace Susana Rinaldi.
    Actriz y cantante. En el canto se inició grabando para el sello Madrigal. Inauguró la Botica del Ángel cantando tangos. En 1976 viajó a Europa y debutó en el teatro D'Orsay y en 1977 en el Olimpia.

Citas

  • Roberto Goyeneche
    “Siempre recuerdo lo que me dijo Aníbal Troilo Pichuco, uno de los músicos más importantes: «Hay que contarle al público, no cantarle, porque de cantar se encarga la orquesta»”

  • Aníbal Troilo
    "De Buenos Aires tendría que decir muchas cosas... Que es mi vida, que es el tango, que es Gardel, que es la noche... Que es la mujer, el amigo... Tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas... Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires."

  • Carlos Gardel
    "Yo me siento muy feliz y satisfecho con el homenaje del pueblo. Porque es mi pueblo. Es el pueblo que sufre y ríe conmigo, y que me aplaude. El pueblo que ha formado el pedestal de mi prestigio y mi gloria".

  • Rodolfo Mederos
    "La relación con el bandoneón es como con los amigos o con la mujer: hay épocas en que estamos muy bien, hay épocas en que nos peleamos un poco"

  • Rubén Juárez sobre "el varón del tango", Julio Sosa
    "Ahora, yo pregunto, de mi generación ¿quién no era fanático de Julio Sosa? La presencia del tipo en el escenario, la orquesta de Leopoldo Federico, cómo lo anunciaban, aparecía entre la gente que iba a bailar con un micrófono inalámbrico. ¡Era Sinatra, para nosotros! El tipo con una pinta impresionante, le tocaba todo a las minas mientras entraba. ¡Era un ganador!"

Clásica y Ópera

Historia

Florence Foster Jenkins, la peor cantante de ópera de la historia

Florence Foster nació en Pensilvania, Estados Unidos, en 1868. Si bien desde niña mostró su gusto por la música y tomó clases de piano, no tuvo el apoyo de sus padres para viajar y dedicarse a ello. En 1885 abandonó su casa y se casó con Francis Thornton Jenkins. El matrimonio no tuvo hijos y en 1902 se divorciaron. Sin apoyo económico, Florence Foster Jenkins no tuvo otro remedio que conseguir dinero enseñando piano.

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